Los quejosos moradores expresaron que los bares de mala muerte se establecieron del día a la noche y sin contar con un permiso de la municipalidad provincial de San Martín.
Indicaron también que en los bares de mala muerte trabajan señoritas que practican el viejo oficio de la prostitución, y que la bulla sonora que emiten los parlantes no los dejan descansar tranquilos.
“Los perjudicados somos todos los vecinos, pero en su mayoría son los niños, quienes no pueden estar observando las escenas obscenas que hacen las féminas con los clientes que llegan a consumir licor, por lo que pedimos a las autoridades que cierren estos locales”, dijeron, los moradores.
(C.Gómez)
Diario HOY.
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